«Énfasis en la firme unidad de la comunidad internacional para crear un ambiente favorable con el fin de solucionar pacíficamente el problema nuclear norcoreano y establecer la paz duradera en la península coreana mediante conversaciones entre las dos Coreas»
Intervención de su Excma. Sra. Kang Kyung-wha,
Ministra de Asuntos Exteriores de la República de Corea
Reunión de ministros de Asuntos Exteriores para la seguridad y estabilidad de la península coreana
16 de enero de 2018
Ministra Freeland, secretario Tillerson,
excelencias, colegas y amigos, señoras y señores,
Ante todo, me gustaría extender mis palabras de agradecimiento a los dos copresidentes por su esfuerzo y meticulosa organización para reunir a este grupo. Gracias por su apoyo.
La reunión de hoy no puede ser más oportuna teniendo en cuenta el ritmo acelerado que han tomado los recientes acontecimientos en la península coreana. Como bien sabrán, las dos Coreas han retomado este año las conversaciones tras una interrupción de varios años. No obstante, y a pesar de esta ausencia prolongada, cabe señalar que el diálogo ha sido productivo y positivo.
Durante las conversaciones de alto nivel celebradas el pasado 9 de enero, ambas partes acordaron cooperar para contar con la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de PyeongChang; trabajar juntas para reducir la tensión y crear un ambiente pacífico en la península coreana y resolver a través del diálogo los problemas entre ambas.
Sin duda, esto no es solo un avance significativo para las Olimpiadas de PyeongChang, sino que también supone un importante primer paso hacia la restauración de la relación intercoreana, que ha permanecido congelada durante varios años. Mediante este avance inicial, esperamos aliviar la tensión en la región y forjar unas condiciones favorables para la resolución pacífica del problema nuclear norcoreano, así como para el establecimiento de la paz duradera en la península coreana.
Colegas y amigos,
excelencias,
A pesar de estos acercamientos para mejorar la relación intercoreana, Corea del Norte todavía no ha mostrado intención alguna de cumplir con sus obligaciones internacionales respecto a la desnuclearización. Al contrario, el régimen norcoreano continua proclamando que ha completado su fuerza nuclear y presume de poder atacar cualquier parte de los Estados Unidos con sus misiles balísticos cargados con ojivas nucleares. En efecto, la amenaza a la seguridad que supone el programa nuclear y balístico norcoreano ya no se limita al nordeste de Asia, sino que se ha convertido en un problema verdaderamente global.
En respuesta, la comunidad internacional ha trabajado juntamente para subrayar el hecho de que la ambición nuclear del régimen norcoreano no es aceptable, y que este debe regresar al camino de la desnuclearización. Tan solo en el último semestre de 2017, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad tres resoluciones con sanciones aún más severas, mientras que varios estados miembros implementan medidas unilaterales para presionar al régimen norcoreano.
La República de Corea trabaja estrechamente con países aliados y la comunidad internacional en su totalidad con el objetivo de implementar las sanciones del Consejo de Seguridad e instar al régimen norcoreano a cambiar su rumbo y regresar a la mesa del diálogo sobre la desnuclearización. Para lograr este fin, todos los miembros de las Naciones Unidas deben garantizar la implementación firme de las sanciones del Consejo de Seguridad y aumentar su efectividad. El gobierno de Corea participa activamente en estos esfuerzos mediante la implementación estricta de las sanciones, además de compartir información y prácticas ejemplares con los países relacionados.
El gobierno de Corea ha instado a Corea del Norte a frenar los enfrentamientos y regresar al diálogo y, mediante sus acciones, ha reflejado claramente que las continuas provocaciones solo conseguirán más presión y sanciones adicionales. Al respecto, el presidente Moon Jae-in y otros líderes han recalcado en repetidas ocasiones a través de declaraciones públicas y mensajes enviados al Norte que si este último toma la decisión acertada, están dispuestos a proporcionar un futuro mejor para Corea del Norte.
Tengo la certeza de que las dos herramientas –sanciones severas y presión por un lado, y la oferta de un futuro mejor y diferente en el otro– son complementarias. No en vano, los esfuerzos conjuntos de la comunidad internacional han empezado a dar fruto. Debemos tener en cuenta el hecho de que Corea del Norte ha regresado a la mesa del diálogo intercoreano por su interés en participar en los Juegos Olímpicos de Invierno, dejando entrever que las sanciones y la presión han comenzado a surtir efecto.
Señoras y señores,
A pesar de nuestro empeño por aprovechar al máximo este nuevo paso en el diálogo intercoreano, somos conscientes de que la mejora de las relaciones entre las dos Coreas no será sostenible sin lograr avances en los esfuerzos por resolver el problema nuclear norcoreano, y viceversa. Estos dos caminos deben ser llevados a cabo de forma complementaria. La desnuclearización es una pieza fundamental para la paz duradera de la península coreana. Por tanto, trataremos de obtener el compromiso del régimen norcoreano antes, durante e incluso después de las Olimpiadas de PyeongChang y, al mismo tiempo, nos mantendremos firmes en alcanzar el objetivo de la desnuclearización.
La desnuclearización completa, verificable e irreversible de Corea del Norte es un propósito claro no solo para el gobierno surcoreano, sino para toda la comunidad internacional. Si el régimen norcoreano se mantiene firme en su camino hacia el desarrollo nuclear, las sanciones seguirán en pie y la República de Corea continuará trabajando estrechamente junto con la comunidad internacional para lograr el cambio de Corea del Norte. Los problemas en la península coreana no podrán solucionarse de raíz sin la desnuclearización del país norcoreano. Por tanto, nuestro gobierno continuará explorando métodos realistas y eficaces para reanudar el diálogo a la mayor brevedad posible.
Estimados amigos y colegas,
Hace casi 70 años que la comunidad internacional envió tropas y asistencia humanitaria para ayudar a defender la naciente democracia en la mitad sur de la península coreana. El pueblo coreano nunca olvidará el noble sacrificio de hombres y mujeres de países que hoy nos acompañan en esta reunión.
Y la mejor forma de expresar nuestra gratitud es demostrar a los veteranos, sus familias y al pueblo de estos países los resultados positivos que se han logrado gracias a su entrega y sacrificio. Esta pequeña nación, que quedó completamente destruida tras la guerra, ha trabajado arduamente para convertirse en un modelo de libertad, democracia y desarrollo económico en la región del nordeste asiático y en todo el mundo. Aun así, no descansaremos hasta alcanzar la máxima recompensa de su sacrificio, es decir, la paz duradera de la península coreana.
Estimados amigos y colegas,
Queda menos de un mes para la inauguración de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de PyeongChang. Si bien la participación de Corea del Norte significa trabajo adicional en los preparativos, estamos trabajando diligentemente para asegurar que dicha participación aporte alegría y ambiente de celebración para todos (atletas, autoridades, espectadores, etc.). Sin duda, para los participantes norcoreanos es una oportunidad única de interactuar con la comunidad deportiva internacional, razón por la cual deseamos que esta dinámica de compromiso prosiga más allá de PyeongChang.
Al respecto, solicitamos el apoyo de todos ustedes y esperamos poder mantenernos unidos en guiar a Corea del Norte a cambiar su rumbo y, a la vez, alcanzar la solución pacífica del problema nuclear norcoreano y la consolidación de la paz duradera en la península coreana. La reunión de hoy es una muestra oportuna de la solidaridad de la comunidad internacional en torno a esta cuestión. Espero sinceramente que se lleven a cabo debates constructivos durante el día de hoy.
Muchas gracias.
