Estoy muy feliz de estar aquí con los distinguidos copresidentes.
Como ministra de Exteriores de Corea del Sur, estoy aquí para presentarles la política de nuestro Gobierno para mejorar las relaciones de Corea con la ASEAN a un nivel totalmente nuevo en términos de co-prosperidad y paz, todo en base al compromiso conjunto que hicimos ante el pueblo, de promover la cooperación de modo que beneficie al pueblo, que a fin de cuentas es quien juzga todas nuestras acciones.
Estoy aquí también por la importancia que adquiere la Cuarta Revolución Industrial. Como sabrán, Corea, al ser uno de los países más conectados en el mundo, posee experiencias avanzadas respecto a cómo superar los retos de la transformación digital que plantea la Cuarta Revolución Industrial. De ahí que explorar ideas para nuestro camino hacia la co-prosperidad, así como crear y mantener el impulso para el crecimiento en esta era de la Cuarta Revolución Industrial será lo que intentaré en los debates y las sesiones del foro.
Pero, desde luego no podremos disfrutar de prosperidad o crecimiento sostenible sin paz. Y sabrán que en lo que se refiere a paz, Asia del Este ha tenido que luchar contra un complicado problema durante las últimas siete décadas debido a la situación de la península coreana.
La situación de la península coreana está marcada por un “conflicto congelado”. El armisticio de Corea de 1953 ha definido las relaciones intercoreanas a lo largo de las pasadas siete décadas. El armisticio detuvo el fuego, sin embargo debe ser aún sustituido por un tratado de paz integral, que una vez firmado redefinirá legalmente las relaciones entre Corea del Sur y Corea del Norte. Además y para colmo, en las últimas tres décadas, el desarrollo nuclear y balístico de Corea del Norte se ha intensificado para convertirse en una seria -quizá la más grave- amenaza a la seguridad, no solo de la península coreana y de esta región, sino también de toda la comunidad global.
Pero, ahora, gracias a los arduos esfuerzos diplomáticos realizados durante el último año bajo el nuevo Gobierno del presidente Moon Jae In, estamos frente a una oportunidad real para lograr la completa desnuclearización de Corea del Norte y para establecer una paz perpetua en la península coreana.
Como ya saben, las dos Coreas ya celebraron dos cumbres en lo que va de este año. También se organizó la primera cumbre Corea del Norte-EEUU de la historia en Singapur en junio. En estas reuniones, los líderes de las tres partes han acordado trabajar para la completa desnuclearización de la península coreana, así como para iniciar un proceso para establecer un tratado y un sistema de paz que sustituyan el actual armisticio. Y la importancia de este acuerdo está en que se logró entre los máximos líderes, a diferencia de los que hubo en el pasado sobre el asunto nuclear, los cuales fueron acuerdos a nivel ejecutivo y ministerial.
Así, tenemos una oportunidad histórica para alcanzar la paz perpetua y la completa desnuclearización de la península coreana.
En este momento, estamos preparando una nueva cumbre intercoreana en Pyongyang para la próxima semana. Indudablemente será otro paso significativo hacia nuestro objetivo.
En esta trayectoria, ASEAN y sus estados-miembro han sido sumamente cooperativos y su constante apoyo será fundamental en el futuro.
Debemos mantener un mensaje unísono ante Corea del Norte, y este mensaje es que Corea del Norte debe cumplir con la promesa de desnuclearización y trabajar conjuntamente con Corea del Sur de buena fe para arraigar una paz perpetua en la península coreana. Y si en efecto lo hace, podrá pertenecer a esta comunidad de paz y co-prosperidad que abarca el sureste y el noreste asiático.
Este es el mensaje central que quisiera compartir durante los próximos dos días.
Finalmente, quisiera agradecer al Foro Económico Mundial y al Gobierno de Vietnam por congregarnos aquí para debatir los retos de la Cuarta Revolución Industrial y cómo nuestras naciones y sociedades deberían abocarse a la transformación digital de tal forma que beneficie al pueblo.
Gracias.
